Esta web usa cookies propias y analíticas. Al seguir navegando, usted acepta el uso que hacemos de estas. Puede cambiar la configuración de las cookies en cualquier momento.

Aceptar Más información

Blog

Conoce las últimas noticias de la mano de Europreven

23

May, 2024

Humos diésel como agente cancerígeno

humos diésel, agente cancerígeno, prl, salud ocupacional, control exposició

El 16 de junio del 2021 se publicó el RD 427/2021 que modifica el RD 665/1997 sobre protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes cancerígenos en el trabajo.

Entre ellos se incluyen las emisiones de los motores diésel, que en su composición se encuentra un gran número de sustancias reconocidas como cancerígenas como el formaldehído, el benceno y los hidrocarburos aromáticos policíclicos.

Los efectos sobre la salud de los trabajadores pueden deberse a exposiciones a corto plazo, donde se pueden producir irritación de las vías respiratorias y de los ojos, dolor de cabeza, mareos, náuseas y síntomas de inflamación de las vías respiratorias, variables entre individuos y de carácter transitorio. Cuando se da una exposición a largo plazo (crónica), se pueden producir efectos más graves como inflamación pulmonar, exacerbación de la respuesta alérgica, afecciones cardiovasculares y cáncer de pulmón (IARC, 2013). Así mismo, la exposición a este agente puede agravar patologías previas de tipo cardiovascular o respiratorio.

En 1988, la IARC clasificó las emisiones de motores diésel como probablemente carcinógeno en humanos, en su grupo 2A. En 2012, tras revisarlos estudios más recientes, el mismo organismo concluyó que este agente químico es un agente cancerígeno para el ser humano, clasificándolo en el grupo 1, debido a la existencia de pruebas suficientes en humanos, es decir, en estudios epidemiológicos, que demuestran que la exposición está asociada con un mayor riesgo de cáncer de pulmón. También existen evidencias limitadas que relacionan la exposición a estas emisiones con una mayor probabilidad de desarrollar cáncer de vejiga urinaria.

El tamaño de las partículas en suspensión es el que determina la manera de penetrar la partícula en el organismo, las de tamaño inferior a 10 µm son las determinadas como fracción respirable y en el caso de las emisiones, tiene un tamaño inferior a 0,1 µm, por lo que, en algunos casos, son capaces de atravesar epitelio y paredes vasculares llegando al torrente sanguíneo.

Evaluación de la exposición

Los servicios de prevención, juntamente con las empresas, deberán evaluar la exposición, en los cuales se determinan principalmente estos factores:

  • Motores que se utilizan en el trabajo.

  • Lugar donde se liberan las emisiones, si es exterior o interior, distancia de los trabajadores y posición.
  • Aberturas por donde se puedan filtrar los humos, por ejemplo, de motores anexos a la construcción donde la rejilla de acceso al lugar donde están los trabajadores.
  • Espacios confinados o mal ventilados.
  • Restos de hollín en las superficies.
  • Síntomas de los trabajadores.

Una vez determinada la existencia de motores diésel se deberá medir la concentración ambiental con una evaluación cuantitativa con un muestreo que garantice la representatividad.

Control de la exposición

Después de todos esto, lo que se debe realizar por parte de la empresa y siempre en coordinación con el servicio de prevención son los siguientes pasos:

  1. Sustitución; para la eliminación del agente contaminante, y más si es un agente cancerígeno. Esta medida en muchos casos es muy complicada de aplicar ya que en muchos casos no es tecnológicamente viable.

  2. Cerramiento de procesos; se deberá de cerrar el emisor del agente contaminante, aislándolo de los trabajadores, en casos como compresores o generadores se ubicarían en un lugar cerrado y con ventilación exterior.
  3. Reducción de la exposición; mediante medidas organizativas y técnicas.
  4. Renovación de flotas; una de las medidas más eficaces, los nuevos vehículos reducen considerablemente los contaminantes, incluso las nuevas tecnologías ya aplicadas en lugares como las minas eliminan totalmente las emisiones de contaminantes diésel.
  5. Apagar motores o situarlos en el exterior; estudiar cómo reducir el numero de motores o el apagado automático cuando se encuentren en ralentí son medidas eficaces.
  6. Mantenimiento de motores; la falta de mantenimiento es muchas veces la causa de una mala combustión que multiplica la emisión de partículas.
  7. Instalación de filtros en tubos de escape; son filtros movibles que varias marcas comercializan en el mercado para capturar las partículas.
  8. Extracción localizada; es muy adecuada para talleres, garajes, centros de inspección de vehículos, etc. Se trata de tuberías portátiles que se sitúan en los tubos de escape y evitan que los gases se dispersen por el centro de trabajo.
  9. Ventilación general; diluyen la concentración, pero si no es suficiente deberá ser forzada.
  10. Cabinas cerradas; el trabajador se ubica dentro de la cabina aislada y con filtros que lo aíslan de la fuente de emisión de los contaminantes.
  11. Control remoto; esta medida permite al trabajador operar un equipo diésel en un lugar seguro.

Equipos de protección individual

No es la única medida de protección. Antes deben de aplicarse las medidas correctoras correspondientes y que han sido descritas anteriormente. Debemos tener en cuenta la fisonomía del trabajador y realizar un test de ajuste de los equipos, también se ha de tener en cuenta que los equipos de filtración de partículas no protegen de los gases.





Últimas publicaciones

test
10/07/2024

 

Archivo de publicaciones

Amplia gama de servicios de prevención de riesgos laborales