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Conoce las últimas noticias de la mano de Europreven

29

Jun, 2019

Golpes de calor

#PRL #Prevención #Riesgo #Trabajo #Calor #Empleado #Salud



En agosto de 2017, en este mismo Blog, se publicaba este artículo que recuerdo, por estar ahora, por estación y por circunstancias concretas, de rigurosa actualidad.

Cada día la prensa y televisión nos alertan del cambio climático que ya sufrimos y que en España sufriremos especialmente en forma de calor.

Por todo ello, y especialmente en los meses de verano, corremos el riesgo de sufrir un golpe de calor, especialmente en población de edad avanzada, niños y profesionales que desarrollan su actividad en exterior.

Estos golpes de calor constituyen un riesgo sanitario importante, con varias muertes cada año en unos casos y en otros con efectos secundarios que pueden ser muy graves, siendo este golpe de calor un trastorno caracterizado por el fallo de la función de varios órganos internos, debido al aumento excesivo de la temperatura dentro del cuerpo.

Así, la temperatura idónea de nuestro cuerpo ha de estar en torno a los 37 grados centígrados, y por ello, cuando dicha temperatura corporal sobrepasa los 40 grados y el cuerpo es incapaz de eliminar el exceso de calor y autorregularse a través de la sudoración, nuestro sistema nervioso comienza a alterarse. 

Por ello, estos golpes de calor suelen darse más en ancianos con alguna patología previa, dándose el hecho de que este aumento de temperatura que sufre el organismo agrava los síntomas de esa patología, produciendo una merma en su condición de salud general. Para más inri, en algunas ocasiones, esas patologías previas hacen que no puedan beber la suficiente agua para rehidratarse.

Otro de los grupos de población a los que más afectan estos golpes de calor es a los deportistas, dándose durante el desarrollo del ejercicio una producción interna de calor que el cuerpo no está acostumbrado a regular (a menudo por estar poco entrenados), y que, junto con el aumento de la temperatura ambiental, puede producirles hipertermia.

También los niños son especialmente vulnerables al golpe de calor debido a que su sistema respiratorio no se ha desarrollado aún por completo, y favorece la pérdida de líquidos. Un niño que se deshidrata no puede sudar lo suficiente como para enfriar su cuerpo, y su temperatura corporal se puede elevar hasta provocar el golpe de calor. En los bebés, esto puede traducirse en síntomas de letargo e incluso pérdida de conciencia.

Finalmente encontramos a los trabajadores que desarrollan su actividad profesional en exterior y en determinados ámbitos tales como construcción, profesionales del campo, grupos de riesgo estos con los que, desgraciadamente cada verano encontramos algún fallecido.

Algunos consejos para evitar el golpe de calor son,

• Evita la exposición al sol en las horas centrales del día (de 12 a 17 horas) y, en general, evita exposiciones prolongadas o dormirte al sol.

• Si notas cansancio o mareo, retírate a un lugar fresco o ventilado y aflójate la ropa.

• Pasa tiempo en locales con aire acondicionado. Si dispones de él en casa, acuérdate de bajar la temperatura por la noche, porque el cuerpo se enfría durante el sueño.

• Cúbrete adecuadamente la piel, la cabeza y los ojos con ropa, sombreros o gorros y gafas de sol. Esto te ayudará a prevenir tanto los golpes de calor como las quemaduras.

• Consume abundantemente agua, líquidos y bebidas isotónicas. Evita las comidas pesadas de difícil digestión que hacen aumentar la temperatura interna.

• Lleva ropa ligera que permita la transpiración, el principal mecanismo de refrigeración de nuestro cuerpo.

• Presta especial atención a los ancianos y niños. En concreto, los niños menores de tres años no deben exponerse al sol.

¿Qué hacer? Si nos encontramos con una persona afectada por un golpe de calor, se ha de trasladar a la persona afectada a un lugar a la sombra, colocándola en posición tumbada con la espalda recta y las piernas levantadas, para favorecer la circulación de la sangre. Se le ha de humedecer el rostro con una esponja o paño húmedo.

Si observamos que su temperatura no desciende, presenta pulsó débil y palidez o sabes que sufre de enfermedades cardíacas, acude inmediatamente al médico.

Para evitar estos golpes de calor en el ámbito laboral es de vital importancia tener evaluados los riesgos de exposición, llevar un adecuado seguimiento médico y contar con una adecuada formación e información sobre los riesgos del puesto de trabajo desarrollado en la que se incluya el protocolo de los golpes de calor.

Con estas circunstancias, y desde el absoluto convencimiento de que estas situaciones se pueden evitar, desde Europreven trabajamos para identificar estos riesgos en cada puesto de trabajo y formar e informar a los trabajadores a ellos afectos de los protocolos y medidas a adoptar para evitarlos, evitando así que se produzcan tales golpes.


Tomás Rosser Alós




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